domingo, 13 de enero de 2013

"Tócala otra vez, Leo"


Lionel Andrés Messi. Tres nombres para cuatro balones de oro. El rey de la gambeta, tan adorada por el "loco" Bielsa y rey del gol puro. Falso 9, falso 10, falso 8 pero verdaderamente de otro planeta. Colecciona adejtivos al lado de sus balones de oro y botas de oro en sus vitrinas pero sobre todo le gusta decir esos adjetivos en el campo. El mejor jugador de la sociedad de 2.0 y de la información se limita solo a jugar, sin más.


"Único en su especie"

Unos dirán que su calidad es innata, otros afirmarán que todo es gracias al bello trato del balón que se inculca en la Masía pero todos coinciden en que es único. Argentino, como los habitantes del olimpo Di Stéfano y Maradona. Otro Dios. La mayor alegría fue poder disfrutar a los tres en el fútbol se nuestro país.
Ante todo Leo es el rey del engaño, como todos los grandes. Nunca se sabe por donde irá a salirte con un quiebro, un caño, un cambio de ritmo y lo peor es que aunque lo sepas se saldrá con la suya en un alto porcentaje de las ocasiones.

El mejor futbolista es el que mejores decisiones toma y este es un claro ejemplo de ello. No da balón por perdido, ni entrada por falta. Si su altura se lo permitiese, aunque ese obstáculo lo ha superado enormemente, sería lo que le llaman jugador TOTAL, como en su día Di Stéfano, un todocampista, todojueguista en el fútbol actual, solo imaginármelo se me quita el hipo.

Acompañado de la mejor generación de futbolistas españoles en años solo le queda por lograr lo que su país más quiere, volver a ser reyes del mundo de la mano otra vez de un futbolista brillante como es él. Conociendo a los argentinos si no logra tal hazaña le pondrán un pero a su carrera porque para ellos el Mundial es algo divino.

Asiste, juega y remata. Rompe récords como hobby. Tiene más balones de oro que muchos de cuero en casa. Podemos adjetivizarle mil veces pero siempre sobrarán las palabras. Lo mejor, que aún lo disfrutaremos por muchos años. Tócala otra vez, Leo.

Futbolation - @futbolation

sábado, 5 de enero de 2013

"Juegan con balones de oro"

Tres jugadores llevan ya su corona en el olimpo, todos juegan con su balón de oro, pero solo uno tendrá el honor de exponerlo en su casa. Esos tres jugadores son Cristiano, Messi e Iniesta.  La raza del fútbol, la grandilocuencia y la elegancia. Uno vivió ya su momento de gran gloria individual y quiere revivirlo, otro quiere conseguir lo que nunca nadie ha conseguido, prolongar su reinado de oro cuatro años y el tercero es el niño bonito de la mejor selección del mundo, el genio de Fuentealbilla, el héroe nacional español. Me deshago en elogios con el tercero porque es el que  no ha tenido oportunidad aún de tener el trofeo y ha hecho méritos, todo español, incluso muchos merengues desean que gane el galardón, esa comunión entre bandos no la consigue cualquiera.

"Tres estrellas de cinco estrellas."

Muchos consideran que para ganar el trofeo hace falta hacer campaña, muchos incluso dicen que Casillas, el mejor portero del mundo, no se ha metido en la pelea por el premio para que todos los votos vayan para su compañero Ronaldo. Solo caben tres, para quedarse con uno. Merece la pena ganar el trofeo, dudo mucho que salgan ese tipo de criterios a la hora de votar, espero que todo este tipo de especulaciones sean falsas. He visto balones de oro ganados por Owen, por Nedved y por otros muchos jugadores con menos méritos que los tres candidatos de la actualidad, vivimos en una época en el que la indecisión entre los candidatos se produce por exceso de méritos, deberíamos dar gracias a Dios por ello. Gane quien lo gane nadie puede decir que no se lo merecía, es mejor olvidarse de favoritismos en el jurado. Este año ganará el mejor, seguro.

Una de las incógnitas más comunes de este premio es, si se premia al mejor del mundo o al mejor de la temporada, pero el mejor del mundo fue o no fue el mejor de la temporada, o el mejor del año, o el que más trofeos ganó, o el que más goles metió, o el que más asistencias dio, podríamos estar con esto hasta el día del juicio final. Voy a presentar mejor aún a los candidatos. Messi, bota de oro, máximo goleador absoluto en un año, ganador de los tres últimos balones de oro, estrella del mejor Barça de la historia y campeonísimo de todo a nivel de clubes. Cristiano Ronaldo, líder del Madrid de los récords que batió todos los registros de la liga española, el único jugador que pone en jaque las cifras goleadoras de Leo Messi, determinante siempre. Andrés Iniesta, el heredero del fútbol de Laudrup y de Zidane, la elegancia, el mejor jugador de la mejor selección del mundo, nadie la esconde como él, ganó el premio a mejor jugador de la temporada en Europa y el premio a mejor jugador de la Eurocopa. El trío de las maravillas.

Llegan a mis oídos miles de comentarios acerca del posible ganador. Quiero que lo gane Iniesta pero lo va a ganar Messi, se escucha mucho en España. Cristiano es el mejor si gana Messi sería injusto, rezan los Mourinhistas. Messi es el mejor del mundo y el mejor de la historia, empieza a sonar con mucha más fuerza. Lo que más debería escucharse es el orgullo de poder presenciarlos en nuestra liga cada fin de semana. Yo solo digo, que gane el mejor o que hagan tres balones de oro, un trofeo individual es uno de los temas que más se comentan en un deporte colectivo, bendita prensa. Mientras tanto estos tres seguirán pasándose balones de oro hasta su retirada, esperemos.

Futbolation- @futbolation

domingo, 23 de diciembre de 2012

"Mourinhismo puro"


“No soy el mejor del mundo, pero creo que no hay nadie mejor que yo” José Mourinho

El Madrid llega al punto más alto de agotamiento mental y moral mediada la tercera temporada con el técnico portugués, “The Special One”, José Mourinho. La exigencia de este míster a sus jugadores siempre es máxima, la entrega que ponen los equipos que dirige siempre es superior incluso a la óptima, pero todo esto tras suceder en grandes cantidades puede crear un bloqueo. Bloqueado está ahora mismo el Real Madrid que solamente puede mirar a su ansiada décima esta temporada entre los torneos en los que el club está exigido a realizar su mejor papel. Once años sin reinar en Europa son muchos para los blancos y aunque el papel en liga haya sido pésimo por el momento el sueño europeo siempre perdura. Queda el que puede decir, esto solo lo puede conseguir alguien como Mou.

Podríamos decir que el míster portugués casi siempre realiza el mismo ciclo en los clubes que entrena. Primera temporada de adaptación al estilo de juego, de motivación y de actitud. Segunda temporada de esplendor, definición magnánima de la razón por la que Mou es uno de los mejores del planeta y de la última década, equipos de raza dirigidos por un hombre fanático y defensor de su club con el que se identifican muchos de sus aficionados. En el Madrid en la temporada de esplendor el club consiguió los mejores registros en liga de todos los tiempos pero una lotería truncó todo. Una tanda de penaltis en el Bernabéu privó al club de conseguir todo si consideramos eso que se escucha por los ambientes de Chamartín de que “el Madrid no juega finales, las gana.”

Mou se irá pero, quiere irse con la décima, la razón de su llegada.
Ese penalti que se marchó alto ha terminado por desembocar en una temporada en la que la camisa blanca se está volviendo jornada tras jornada gris, con escasos destellos pero cada día con la sensación de estar perdiendo a los pocos la identidad. Se ha juntado todo, lesiones, estados de forma inadecuados, la no renovación de la actitud y la confianza. Puede ser que tres años con Mou se vuelvan muy largos. La primera temporada descubrieron el camino a seguir, la segunda lo siguieron pero tuvieron que coger la última salida en Europa, esa última salida les ha llevado a la situación actual. Están exprimidos los jugadores, sobre todo moralmente, quizás quieran tomarse un descanso, como Pep.

La exigencia del fútbol actual lleva a todos los que forman parte de ese mundo al cansancio mental en un momento u otro. En un fútbol cada vez más táctico esta será pronto la razón más importante de los desastres deportivos, si desechamos la parte económica. Ahora insisto con los ciclos de Mou. Se podría plantear realizar uno de ellos en media temporada centrada en la Champions. La esperanza es lo último que se pierde en Chamartín, puede ser una hazaña histórica más para “The Special One”. Toca preparar el camino a la victoria en unos pocos meses y conseguir el esplendor en otros tantos. La décima merece tal esfuerzo. Los Mourinhistas lo creen, a los de las pipas no les queda otra que confiar en lo que queda. El Madridismo unido es clave para ello. Más que nunca es la hora de demostrar porqué. Por qué? Pregunta Mou. Porque tenemos nueve Copas de Europa responde el Madridismo.

Esto es el Mourinhismo puro, no busquen falsos profetas.

Futbolation – @futbolation