Mostrando entradas con la etiqueta Fútbol. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Fútbol. Mostrar todas las entradas

domingo, 2 de junio de 2013

"Una temporada más, o una menos" (Versión Europea)

La temporada llega a su fin, y espera un verano de los más movido, no podemos meternos en el sinvivir del día a día especulando con fichajes sin repasar, un poco, lo ocurrido en Europa.
Si en el teatro creen en los sueños, es gracias a él.
Me gustaría empezar por Inglaterra, ese país lluvioso en el que nació este deporte y en el que un padre del fútbol, tal y como lo conocemos ahora, nos deja. Nos deja sin alineaciones imprevisibles hasta minutos antes de cada encuentro, sin el chicle por el que se marchaba cualquier pizca de nerviosismo, sin el equipo de la eterna renovación que parecía no tener fin. El Manchester no fue nadie sin Busby hasta Fergie, parece difícil una transición tan lenta otra vez, con un Manchester colocado entre los clubes más ricos del mundo, en el fútbol en el que es cada es más complicado que no mande don dinero. Solamente el tiempo hablará, pero en el banquillo seguro estoy, de que habrá un asiento menos, que jamás se llenará. La corona que adorna el trofeo de la Premier, se quedará para siempre sobre la cabeza de su gran rey, Sir Alex.
Sin cambiarnos de ciudad, parece que si vamos con una pelota por la calle y no le pegamos del todo mal nos colocan ya un cheque en blanco delante de nuestras narices. Se han hecho mal las cosas en los citizens, Txiki tiene mucho que arreglar, por lo menos, tiene una idea de lo que quiere. Ingeniería dirigiendo y magia española llevando la voz cantante.
En un breve viaje a la capital podemos ver en el norte a unos blues que piden a gritos la vuelta de Mourinho mientras celebran la Europa League, un título que no está ni mucho menos a la altura de su presupuesto. Si se pudiese resumir lo demás, el Liverpool parece estar bajo la gestión de Yoko Ono, mejor que Bill Shankly no levante la cabeza, porque vería al Everton mejor, sobre el Arsenal, sigo esperando a que Wenger se plantee de verdad, volver a ser invencible. 

Por el canal de la Mancha viajamos ahora por un túnel empapelado con billetes, en la salida nos encontramos en el Parque de los Príncipes de París, hogar del nuevo campeón de Francia. Más millones que juego y un buen entrenador han servido para lograr una buena actuación y títulos en la temporada de la gran inversión del Jeque. Pero se avecinan curvas, un órgago de la ciudad que más entiende de eso, Mónaco. Sin impuestos y con una billetera que por ahora no le vemos el fondo plantearán una genial batalla sin cuartel en la Ligue 1, que quiere crecer, pero va camino de liga de dos. A pesar todas estas inversiones brutales, supongo que Aulas preferirá seguir vendiendo. 

En Italia, el color es el celeste, del mejor Napoli desde Maradona y del Lazio campeón de Copa. La Juventus no tiene rival en la liga, las cosas se están haciendo muy bien en Turín pero la guinda de la Champions parece lejos todavía, y a Pirlo no le queda tanto tiempo como para esperar. Milán, la capital del norte, vive una tragicomedia y además, esperpéntica, todos venden, compran poco y el fútbol brilla por su ausencia. A unos les viene el rey mago Baltasartelli y en 5 meses les salva la temporada, en contrapunto al milagro rossonero el Inter, que la debacle en la segunda mitad de temporada les deja sin Europa. El jogo bonito lo pone la Fiore y el nombre que no termina de volver a aparecer, el del AS Roma, en el que solamente el orgullo de Totti no sirve para devolver al club a su lugar adecuado. 

Quisiera dedicar un inciso al club con el que el fútbol ha sido más desgraciado, este no ha sido otro que el Benfica, el club portugués termina la temporada a cero después de poder optar a todo hasta el final, y que final, hasta pocos minutos antes del fin cada uno de los partidos en los que se jugaba todo. El fútbol se lo devolverá, los herederos de Eusebio merecen premio. La liga se la ha robado el Oporto, de fútbol alegre y de magia sudamericana, gestión impoluta y de título por año, un ejemplo. 

Nos recogen en Portugal para hacer un largo viaje, vamos en coche alemán, nos dirigimos a su país de procedencia, el de los dos reyes de Europa esta temporada. Alemania mandando en política y logrado ese objetivo vienen a por el fútbol. Gestión perfecta, campos llenos, buenas inversiones, competitividad, grandes bazas que aúpan a la Bundesliga al mismo nivel que las tres grandes de siempre. El Bayern partía con un equipo de ensueño allá por el final del periodo estival y ha cumplido más que todas las expectativas logrando el triplete, un martillo pilón que aún no se ha cansado de machacar. Estos halagos hacia el Bayern engrandecen más a su rival, el Dortmund, porque si el Bayern es Nadal, los de Borussia son Federer. Han vendido, mucho, estrella por año, se han sabido renovar, ganaron dos ligas consecutivas y cuando se centran en Europa llegan a la final, con un 4-1 ante el rey del torneo, el Real Madrid. Mucha juventud y pretenden seguir con el proyecto, llegarán muy lejos, ya saben que la Champions no es una utopía. 

Analizado el nivel club, no podría dejar de escribir sin hablar de los jugadores que me han hecho, a mí y a todos, vibrar durante esta temporada. Empezamos con un Michu sobresaliente en la Premier, dispuesto a comerse el mundo y terminamos con un Robben que por fin gana una final, y con él de héroe en los instantes finales. Grandes momentos de goleadores que llegan, como Benteke, que vuelven a su nivel, como Torres o que siguen siendo brillantes estén donde estén como Ibrahimovic. Viviendo grandes momentos de los tríos de juventudes Mata-Óscar-Hazard y Gotze-Lewandowski-Reus. Y Bale, solito, dejándonos sin aliento.

Hubo momentos para los récords, los grandes llegadores ingleses nos lo recordaron, Lampard y Gerrard. En Italia la versatilidad de Vidal y el instinto de Balotelli pusieron algo casi tan bonito como las conexiones Valero-Pizarro-Jovetic de la Fiore. Aquí también hay lugar para los derrotados, muchos centrales tienen pesadillas aún con lo que le hizo de espaldas Cardozo o la ubicuidad de Matic. Esta temporada despedimos a Beckham, a Scholes y a Owen, Inglaterra va perdiendo a la generación que pudo ser de oro y no fue. España sigue mientras tanto, expandiendo la edad de oro que sí que ha sido por todas estas ligas Europeas, y como resultado, vienen a por más. 

 El fútbol no sería fútbol tampoco sin los entrenadores. El año sin Guardiola, el mejor de los últimos tiempos ha sido el de su predecesor en su vuelta, Heynckes. La despedida de Ferguson y el brillante trabajo de Klopp y sus chicos han sido dos hechos a destacar. Conte lidera el gran proyecto juventino con buena mano mientras en Italia cambian los demás cromos en el banquillo. Parece que Mou vuelve a por todas a Inglaterra y dará mucha, pero que mucha, guerra. Mientras allí nuestro español Bob Martínez se va triunfante del Wigan con una FA Cup. 

Así queda el primer artículo, el capítulo uno del epílogo de esta temporada 2012/2013 en las ligas Europeas. Pronto estará el de España. Busquen, lean y recomienden y compartan pero no comparen pues esto del periodismo, aunque muchos actúen mal, no es una competición. Disfruten cada temporada como si fuese la última, nunca sabremos cuando llegará a su fin este deporte de las fantásticas pasiones.

Futbolation - @futbolation

sábado, 5 de enero de 2013

"Juegan con balones de oro"

Tres jugadores llevan ya su corona en el olimpo, todos juegan con su balón de oro, pero solo uno tendrá el honor de exponerlo en su casa. Esos tres jugadores son Cristiano, Messi e Iniesta.  La raza del fútbol, la grandilocuencia y la elegancia. Uno vivió ya su momento de gran gloria individual y quiere revivirlo, otro quiere conseguir lo que nunca nadie ha conseguido, prolongar su reinado de oro cuatro años y el tercero es el niño bonito de la mejor selección del mundo, el genio de Fuentealbilla, el héroe nacional español. Me deshago en elogios con el tercero porque es el que  no ha tenido oportunidad aún de tener el trofeo y ha hecho méritos, todo español, incluso muchos merengues desean que gane el galardón, esa comunión entre bandos no la consigue cualquiera.

"Tres estrellas de cinco estrellas."

Muchos consideran que para ganar el trofeo hace falta hacer campaña, muchos incluso dicen que Casillas, el mejor portero del mundo, no se ha metido en la pelea por el premio para que todos los votos vayan para su compañero Ronaldo. Solo caben tres, para quedarse con uno. Merece la pena ganar el trofeo, dudo mucho que salgan ese tipo de criterios a la hora de votar, espero que todo este tipo de especulaciones sean falsas. He visto balones de oro ganados por Owen, por Nedved y por otros muchos jugadores con menos méritos que los tres candidatos de la actualidad, vivimos en una época en el que la indecisión entre los candidatos se produce por exceso de méritos, deberíamos dar gracias a Dios por ello. Gane quien lo gane nadie puede decir que no se lo merecía, es mejor olvidarse de favoritismos en el jurado. Este año ganará el mejor, seguro.

Una de las incógnitas más comunes de este premio es, si se premia al mejor del mundo o al mejor de la temporada, pero el mejor del mundo fue o no fue el mejor de la temporada, o el mejor del año, o el que más trofeos ganó, o el que más goles metió, o el que más asistencias dio, podríamos estar con esto hasta el día del juicio final. Voy a presentar mejor aún a los candidatos. Messi, bota de oro, máximo goleador absoluto en un año, ganador de los tres últimos balones de oro, estrella del mejor Barça de la historia y campeonísimo de todo a nivel de clubes. Cristiano Ronaldo, líder del Madrid de los récords que batió todos los registros de la liga española, el único jugador que pone en jaque las cifras goleadoras de Leo Messi, determinante siempre. Andrés Iniesta, el heredero del fútbol de Laudrup y de Zidane, la elegancia, el mejor jugador de la mejor selección del mundo, nadie la esconde como él, ganó el premio a mejor jugador de la temporada en Europa y el premio a mejor jugador de la Eurocopa. El trío de las maravillas.

Llegan a mis oídos miles de comentarios acerca del posible ganador. Quiero que lo gane Iniesta pero lo va a ganar Messi, se escucha mucho en España. Cristiano es el mejor si gana Messi sería injusto, rezan los Mourinhistas. Messi es el mejor del mundo y el mejor de la historia, empieza a sonar con mucha más fuerza. Lo que más debería escucharse es el orgullo de poder presenciarlos en nuestra liga cada fin de semana. Yo solo digo, que gane el mejor o que hagan tres balones de oro, un trofeo individual es uno de los temas que más se comentan en un deporte colectivo, bendita prensa. Mientras tanto estos tres seguirán pasándose balones de oro hasta su retirada, esperemos.

Futbolation- @futbolation

domingo, 9 de diciembre de 2012

"Quedan pocos capitanes"

"El capitán debe ser siempre el último en abandonar el barco"

El capitán, la prolongación del entrenador en el campo es una figura en horas bajas. Los equipos tienen múltiples maneras de jerarquizarlo, años en el club, simpatía del míster o liderazgo ante sus compañeros. En España la primera de ellas es la más común. Con la situación económica actual las idas y venidas de jugadores en una renovación continua del plantel hacen, en muchos casos, que el jugador que vaya a portar el brazalete sea una persona que lleve, por ejemplo, tres años en el club. Esa persona estaría ejerciendo tras solamente unos años enfundándose la misma elástica un sinfín de responsabilidades, este debe ser el hombre que dé la cara por el club, el hombre con el que se identifique su gente, el mediador en cualquier problema de vestuario, el hombre que debe encargarse de que todas las órdenes del míster se cumplan en el campo, el que levante los ánimos cuando las cosas no funcionan, el brazalete, con todo esto y mucho más, es lo de menos.

"Raúl se pone el brazalete, nace la leyenda"

Yo pienso en la palabra capitán e inevitablemente se me viene a la cabeza la figura del niño, que crece en un club, debuta con el primer equipo cuando todavía está en edad juvenil cumpliendo su sueño, otros pocos compañeros suyos le acompañan en ese camino, va dejando atrás etapas de su vida jugando para el equipo de sus amores hasta el día en el que otro, con su misma historia, decide que hasta aquí le han llegado sus fuerzas, aquel jugador que sirvió de modelo para nuestro protagonista se va, dejando su brazalete pero no tristemente porque sabe que el que lo recoge es alguien como él y que ha sido educado para ellos. Tal y como lo cuento parece que la capitanía es como la monarquía, un rey que le cede su trono a un príncipe que ha sido educado toda su vida para llegar preparado a ese día, podríamos decir que es igual, pero sin lazos sanguíneos.

Hablo de hombres que fueron esos niños, como Puyol, como Raúl, como Maldini, como Del Piero, como Totti. La vida les brindó la oportunidad de ser el capitán del barco de sus vidas y en todo momento lucharon porque este en ningún momento se hundiese. Puyol, pone la cara donde otros no meten ni el pie. Raúl, el mejor en Champions del mejor equipo de la historia del torneo. Maldini, quiso ser un mito rossonero como su padre y terminó siendo una de las mayores leyendas. Del Piero, acompañó a su equipo hasta en un descenso administrativo para devolverlo al lugar que le correspondía. Totti, el capitán eterno del club de la ciudad eterna. Ante todo son líderes, nunca han hundido a un compañero con sus broncas siempre los han rescatado de los malos momentos alentándolos y exprimiendo al máximo sus capacidades, podría decirse que con ellos el entrenador tiene un trabajo mucho más sencillo pero yo me aventuro a decir que aquellos equipos tienen o tenían dos entrenadores.

"Clonad a Maldini"
Los "elegidos" para la encomienda de ser capitanes no ven un brazalete, ven más allá, ven una pasión, un sentimiento, ven a ese niño que ellos mismos fueron llorar amargamente tras una derrota de su club, ven tanto que muy pocos son capaces de ver todo ello ahora. Estos hombres no se forjan con el dinero sino con el amor hacia la gente de la casa, a veces es difícil buscar dentro de todos los filiales donde puede haber una persona así, pero podemos asegurar que si se encuentra, merecerá la pena el esfuerzo.


Futbolation - @futbolation




domingo, 25 de noviembre de 2012

"Asísteme otra vez Michael"

"Una canasta hace feliz a una persona, una asistencia hace feliz a dos personas" Toni Kukoc

Esta frase aplicada al baloncesto lo dice todo, a veces es más bello regalar un punto que incluso marcarlo tú mismo. En el panorama basket las asistencias aparecen en las estadísticas prácticamente a la misma altura que el número de puntos. Jugadores han pasado a la historia por ser los mejores en ese aspecto, como por ejemplo Magic Johnson o John Stockton. En el fútbol la asistencia excepto que sea algo fuera de lo común no suele trascender, la vida del pasador es así de injusta. El que mete más goles normalmente es considerado el mejor aunque se dedique solo a eso, a meterlos. Actualmente con jugadores como Iniesta, Xavi, Isco, Özil, nuestra liga está empezando a cogerle gustillo a eso de los pases que valen más que un gol. Sobre todo hay que darle las gracias a la selección española, la tricampeona, sus goles siempre son precedidos siempre de pases antológicos para los que la definición que necesitan tras ellos es simplemente otro pase pero, esta vez, a la red.

Ahora es el momento en el que nos metemos en la máquina del tiempo futbolística, no marcamos ninguna fecha concreta  de destino pero sí ponemos en su cuadro de mandos una palabra, asistencia. El trayecto no ha sido muy largo, treinta años, nos encontramos una España que enloquece con el fútbol albergando el Mundial pero solamente lo podemos ver por la tele. Estamos en Dinamarca, asistiendo al debut del mago de la asistencia. Jugaba para el Brøndby y su nombre era Michael Laudrup.

Al joven Michael se le deparaba un futuro enorme, la Juve de Paolo Rossi, Platini y Boniek fue el primer grande que lo contrató, con apenas 19 años. Con todo aquel plantel Laudrup tuvo pocas oportunidades de mostrar su repertorio, no había sitio para sus pases en aquel once Bianconeri. Entonces apareció uno de los mejores futbolistas de la historia para reclamarlo en su puerta, él sí que valoraba sus pases, todo iba a conjuntar con la ayuda de él a la perfección en el equipo de sus sueños, el "Dream Team" exacto, aquel ex-jugador lo necesitaba, se lo llevó con el al Barcelona, el director de esa orquesta era, como bien sabéis, Johan Cruyff.


El Barça consiguió ganar su primera Copa de Europa, era un jugador ideal para la concepción del fútbol que tiene el equipo blaugrana, todo iba de cine. Inesperadamente la historia se torció, la llegada de Romario, el jugador de dibujos animados, el jugador que más se aprovechaba de los pases del danés, fue un lastre para Michael, al solo poder juntar tres extranjeros en el campo, el maestro Johan decidió sentar a Laudrup poco a poco con más asiduidad. La gota que colmó el vaso y que llevó a Michael a abandonar el club fue la final de la Champions contra el Milan en el 94', quería jugar contra su hermano que militaba por entonces en el equipo Rossonero, la historia quiso que ninguno de los dos jugase esa final pero también fue caprichosa al elegir el resultado, uno de los mayores baños de las finales europeas, aquel día el Milan bailó al Barcelona.

Laudrup aunque en el campo destacase por su clase, sus croquetas, sus pases imposibles, tenía un fuerte temperamento, ese carácter le llevó a cometer uno de los mayores errores de su vida, cuando Dinamarca fue repescada para jugar la Euro 92' Michael se negó a ir convocado por sus desavenencias con el seleccionador, posteriormente su país, liderado por su hermano, ganaría el trofeo convirtiendo a su selección en la mejor de Europa. Volvería a la selección pero aquel gran momento, ya se lo había perdido. Su salida del Barça también se produjo por lo mismo que le llevó a cometer aquel gran error. Para más INRI iba a hacer uno de los viajes más complicados que existen en el mundo del fútbol, iba a cambiar Barcelona por Madrid.

El Real Madrid desembolsó una gran cantidad de dinero para vestirlo de blanco y logró el objetivo en el que se basaba su fichaje, ayudar a acabar con la hegemonía del Barça en la Liga, vaya si lo logró, con un show suyo el Madrid advertía un cambio de ciclo endosándole una dolorosa manita al eterno rival. La liga volvía a ser blanca, Laudrup se vengaba de su mayor valedor a posteriori mayor enemigo al sentarle en aquella final.

El Dandy, como lo apodaban siguió paseando su clase por los campos de fútbol, viajó a Japón para vestirse de oro y después terminó su carrera en un histórico, en el club de la Venecia europea, el Ajax de Ámsterdam. Actualmente seguimos disfrutando de su fútbol pero no en sus botas, se ha convertido en un entrenador que inculca un fútbol de bellísima factura en las almas de sus futbolistas, sus jugadores siempre dicen que, aunque sea el míster, cuando coge el balón en los entrenamientos sigue siendo el mejor del mundo. Muchos son los que reclamaban para él en su momento el Balón de Oro a mejor jugador del mundo, otros simplemente le ruegan, asísteme otra vez, Michael.

Quien quiera ver para creer, aquí tiene.

Futbolation - @futbolation

domingo, 11 de noviembre de 2012

"Aquella canción de los años ochenta escrita en vasco"

Buscando información para poder dedicaros a todos un buen e interesante artículo me encuentro con una verdadera curiosidad, desde 1980 hasta 1984 los cuatro campeonatos de liga fueron ganados por los dos grandes equipos vascos, la Real y el Athletic. Tantos años, tantos títulos de liga, tanta historia del fútbol en España para que la época gloriosa de los dos grandes clubes del País Vasco coincida. Cuatro años en los que los dos fueron los equipos punteros de España. Cuatro años para soñar. La Real consiguió suavizar la caída con su último título, una copa del rey en la segunda mitad de los ochenta. A partir de ahí la larga historia de subcampeonatos, a punto siempre de acabar con una racha que continúa aún ahora. Muchos se preguntan que hubiera pasado si no hubiesen coincidido las dos grandes generaciones. Un par de títulos más para cualquiera de los dos quizás, haber disfrutado de la época dorada de cada club sin que le molestase un dorado vecino, el fútbol en cambio fue caprichoso, lo quiso así. Podríamos compararlo con la música, nunca coincidieron tantos genios en plenitud como en los ochenta, quien no los hubiera querido bien esparcidos por la historia para haber disfrutado más de cada uno. En Euskadi la música se compuso con un balón y nunca más hubo otra melodía así. La Gabarra no volvió a zarpar y Anoeta aún no ha visto un título.

"Felices ochenta"

La Real da el primer golpe y el último en esta época maravillosa llena de Ikurriñas en el fútbol español. Arconada, Celayeta, Larrañaga, Olaizola, Alonso, Górriz, Kortabarria, Idigoras, Bakero, Diego, Satrústegui, Zamora y López Ufarte. Una generación magnífica. Arconada, quizás uno de los mejores, para muchos el mejor, portero de la historia de España, Bakero, todo un emblema en el fútbol de nuestro país, Saratrústegui, el máximo goleador histórico de la Real, el jugador ochentero español. Una nómina impresionante que comenzó a hacerse notar en la 79-80 cuando se quedaron a las puertas del título doméstico. El grupo no se amilanó y salió reforzado de esa oportunidad perdida y con dos títulos de liga consecutivos venciendo además al eterno rival bilbaíno se hizo un hueco en la historia de nuestro fútbol. Ormaetxea, un hombre de la casa, fue el encargado de gestionar esa gloria hasta que después de vaciarse por y para el club dejó paso al otro gran entrenador de la historia realista. John Benjamin Toshack. Que consiguió llevarse el título copero para feudo donostiarra y prolongó la gran etapa del club con un subcampeonato liguero ya en la segunda mitad de los ochenta. Finalizando la temporada 88/89 tocó despertarse tras un superlativo sueño para los Txuri-urdin, el Madrid se hace con los servicios de Toshack pagando su libertad, la famosa espantada, ahí terminó una era.

"El evangelio según San Mamés"

El Athletic aparece en escena en medio de todo. Llega a su banquillo un ex-jugador de carrera frustrada en el club, las lesiones provocaron que se tuviese que retirar con escasamente 24 años y que con 31 volvía al club de sus amores para entrenarlo, se convertiría con el tiempo en el entrenador con más partidos en el banquillo del club, Javier Clemente. Jóvenes talentos se conjugaron con veteranos a la perfección. En esta época destacaron como jugadores como Zubizarreta, el hombre con más partidos con la elástica de la selección hasta la irrupción de Casillas, Manu Sarabia, que antes de ser comentarista en el plus los marcaba de todos los colores, los hermanos Salinas, dos clásicos de la primera división, Argote y Urkiaga, dos de las mayores joyas que han salido de la cantera bilbaína y el considerado defensa más duro de la historia por la revista británica de Times, vaya un dato, Andoni Goikoetxea. Quizás no con el mejor juego pero sí con más corazón que ningún otro equipo, los pupilos de Clemente y su "patapúm pa'rriba y ya está" hicieron zarpar la gabarra hasta en tres ocasiones tras ganar la liga y al año siguiente un histórico doblete liga-copa que además les hizo incorporar a su sala de trofeos una Supercopa de España. Como todo cuento, esto también tiene su final, las desavenencias del entrenador con el goleador Manu Sarabia forzaron la salida por la puerta de atrás de Javier Clemente y fue cerrado así el último capítulo de la historia del Athletic en el que la parroquia de San Mamés tuvo alguna copa que levantar.


En esta liga bipolar Madrid-Barça en la que nos vemos inmersos pienso en las lágrimas que puede derramar un vasco si se le recuerda que durante cuatro años esa bipolaridad estaba produciéndose enteramente en su comunidad, en Euskadi, con la mayoría de jugadores vascos, de cantera, daría para escribir un libro esta historia, quizás una canción, yo la titularía como reza mi paisano Iván Ferreiro en una de sus más famosas letras "Aquella canción de los años ochenta" pero, a poder ser, que fuera escrita en vasco.

Futbolation - @futbolation

domingo, 4 de noviembre de 2012

Y tú chaval, ¿De que equipo eres?


La pregunta del millón, la pregunta que más se les hace a los niños españoles es el comienzo del fin para nuestra liga. Las respuestas pueden ser 3, Madrid, Barça u otro club, sea este último por un tema pasional, por ser el equipo de su ciudad, o porque así le enseñó su padre. Si la respuesta es la tercera viene la pregunta impertinente que es el caso en el que nos basamos para afirmar que esto, es el principio del fin para nuestra liga y la pregunta siempre es ¿Pero entre Madrid y Barça con cual simpatizas más? Aquí en un pequeño ambiente infantil en el que no se imaginan la repercusión de estas palabras están reflejando el problema y siendo tan jóvenes están fomentando que la liga siga igual cuando crezcan porque con esto quieren decir que no ven a otro equipo ganando algo que no sea Madrid y Barça, están preguntándole sin rodeos ¿Y en cual de los que pueden ganar algo te vas a cobijar para celebrar algo futbolístico este año?

Papá ¿Por qué somos del Atleti?
Las estrategias comerciales de Madrid y Barça lo saben y por eso como si de política se tratara, en España con el bipartidismo de PP y PSOE, se lanzan a captar indecisos o gente que sus equipos no tienen medios para ganar títulos, puede sonar rastrero pero en España aficiones puras de un club poco más que Athletic, Atlético… En gran parte los que fueron grandes o tienen alguna liga en sus vitrinas. Los que les repatea el bipartidismo se defienden ,ahora que el mundo es globalizado, diciendo “Yo veo a mi equipo y si quiero ver más fútbol… veo la Premier” y es que con el fútbol inglés se sienten identificados, aficiones volcadas con los clubes de las ciudades más pequeñas o con clubes que no tienen la más mínima opción de levantar el título pero a ellos no se les pregunta con cual se quedan de los grandes porque, sería una herejía.

Un jugador-aficionado fue Le Tissier: Nunca se movió de Southampton porque le gustaba ganar a los grandes con el equipo de su corazón.
Las dos ciudades más grandes de España son rivales y cada una cuenta con un equipo de fútbol que va a estar por encima del resto de los de la ciudad. Más presupuesto y siempre intentando ganarse los unos a los otros. La fiebre se contagia al resto de España y así se crea un modelo. Muy fácil, muy sencillo sobre el papel. La principal razón a pesar de todo es el dinero para poder traer los mejores jugadores. Solo han conseguido vencer a todo eso que conllevan los grandes generaciones estupendas de jugadores, entrenadores magníficos o una gestión maravillosa de los fichajes en los demás clubes de España, esto sucede cada muy poco, es triste. Si el gran problema es el dinero hay que conseguir que inviertan aquí los ricos, ya sabemos que para muchos es desagradable dejar el club en manos de algún extranjero pastoso pero, si esta es la única solución... Desde aquí sabemos que no decepcionaríamos a nadie que lo hiciese, el Málaga solo con un poco y una buena gestión ahí está, asombrando a Europa. Pidamos todos en voz alta ¡Inviertan en liga española!

Yo no soy quizás el mejor ejemplo para hablar de esto pero es que es prácticamente la manera de actuar de todos. A veces me paro a pensar. Con el equipo de mi ciudad al borde de la desaparición y siendo una persona que a pesar de amar y vivir con pasión el fútbol simpatizo con los grandes desde el momento de mi nacimiento hay momentos que la mala conciencia me mata. Tenía el fútbol a mi lado y elegí vivir experiencias que ocurrían a centenares de kilómetros ¿Acaso los grandes me dan de comer? Pude ayudar mucho más a hacer grande mi ciudad… Pero sin títulos, como se iba a sostener todo eso… El abuelo dice que un título fue ver como ganábamos al Madrid y al Barça.


Mi abuelo lo cuenta, los periódicos lo contaban.

Madrid y Barça aspiran a todo, los otros 18 aspiran a ganar su partido contra los dos grandes delante de su gente, mientras no creamos en nuestra liga será así, los grandes inversores se van rumbo a la Premier por su gente, pero bajando a los ingleses del cielo, de los 20 años que lleva llamándose Premier 12 están en propiedad del Manchester United, el problema es que aquí tenemos dos “red devils” para captar más corazones. Algunos dirían "Odio eterno al fútbol moderno" que favorece a todo ello. Si nos basamos en 20 años atrás solamente en nuestra liga te encuentras el bipartidismo sí, pero si se va más atrás se encuentra más de lo mismo, el grave problema.

Reflexionen conmigo ¿Queremos de verdad que esta liga cambie? ¿Debemos dejarnos camelar por los grandes? ¿Ir al campo a animar cada domingo no sería algo más bonito?

Futbolation –  @futbolation